Internacionales

Alejandro Montenegro Banco Activo amazon prime hindi movies//
Lo que se dice en la calle ?K? de Washington sobre Venezuela

alejandro_montenegro_banco_activo_amazon_prime_hindi_movies_lo_que_se_dice_en_la_calle_k_de_washington_sobre_venezuela.jpg

La fama de la Street K se debe a que ha sido la vía donde se encuentran las oficinas de los grandes lobistas y bufetes de abogados que trabajan para las grandes corporaciones que necesitan el cabildeo en Washington. El lado oscuro de la calle es el tráfico de influencias que ha repercutido en sonoros escándalos. En la otra acera, están las terrazas, los cafés y pizzerías donde, desde temprano en la mañana, conversan abogados, contabilistas, empleados, en medio de cotilleos, cruces de información y conversaciones ligeras. Y en el corazón de la calle, en las lujosas oficinas o magníficos restaurantes, se pasa de la taza de café a la de cacao, luego de ser batido con esmero. ?Boots on the ground? Se ha hecho frecuente que en esos cafés cada día se hable más de Venezuela . Cuentan que en una de esas tertulias matutinas, entre un sorbo de café y una porción de pizza, uno de los habituales visitantes alzó un poco la voz y se pudo escuchar que decía: ?Bootths on the ground were never contemplated?. Y, efectivamente, el consenso en ese lado de la calle K es que Donald Trump pudiera hacer en cualquier momento algún tipo de acción armada, una operación puntual de comando o de tipo electrónica, pero no un desembarco en forma, como en República Dominicana en 1965. Se piensa que es viable todavía una solución negociada, que conduzca a elecciones, que pudieran estar supervisadas por la Organización de Estados Americanos. El interés por Venezuela, un país que no conocen y del que poco habían oído hablar, puede tener su origen en una mezcla de varios elementos. Obviamente el mundo de lobistas es el de los negociones, dinero, petróleo, inversiones, commodities. Pero también se habla del móvil personal de Trump, su interés electoral, de la influencia de los venezolanos que frecuentan su club de golf en Doral, de la visión radical de sus asesores y hasta se llegan a comentar las tesis geopolíticas de los neoconservadores. Y, claro, no faltan las teorías conspirativas. Se impone Hillary Por lo general, Trump ha mantenido sus promesas electorales. Y aunque los medios de comunicación se le han ido encima, siempre ha seguido adelante en función de sus metas. Y uno de sus compromisos electorales era evitar intervenciones extranjeras para cambiar los gobiernos. En la elección de 2016, Hillary Clinton era la más agresiva en su visión del papel de su país para ordenar el mundo. Trump era un aislacionista, opuesto a intervenir en asuntos internos de otros países que no representaran una amenaza real para Estados Unidos. De manera que ha causado extrañeza en la calle K la actitud beligerante que ha asumido Trump con Venezuela, que lo ha llevado a convertir el asunto en una prioridad de su política exterior, como si este país latinoamericano representara algún tipo de peligro para la potencia americana . De hecho, ha asumido el mismo discurso y tono de su rival demócrata, Hillary. Lobistas, petróleo, Cuba y geopolítica Los lobistas tienen razón al pensar que el petróleo y las riquezas de Venezuela importan, lo entienden así las compañías mineras de Ottawa y también la Exxon. Cualquiera lo hace. Y, sin duda, sus intereses influyen, seguro que tanto o más que el de los líderes cubanoamericanos, que aspiran a un envite simultáneo en Cuba, Nicaragua y Venezuela. Los intereses de los lobistas tienen su expresión en las tesis geopolíticas de la distribución del mundo entre las grandes potencias. No por casualidad se ha sacado de nuevo a la superficie la doctrina Monroe para detener a los competidores comerciales como China y Rusia. Hasta los pequeños países centroamericanos, fieles a Washington, como Panamá, Honduras o Guatemala, han sido reprendidos por hacer lo que Estados Unidos hace: reconocer a China y no a Taiwan. Posiblemente estamos cerca de llegar al punto en que un cambio de gobierno en Venezuela por medio de una intervención militar esté siendo pensado bajo la  óptica de las tesis doctrinarias de Donald Rumsfeld y Arthur Cebrowski lo que conduciría a una reestructuración del Estado venezolano en el rango de países como Panamá. Las elecciones, estúpido Pero no es sólo exilio cubano, petróleo y geopolítica. También hay que tomar en cuenta que pronto en Estados Unidos comienza la carrera de las primarias y que hay elecciones presidenciales el año entrante. Venezuela tiene un doble interés electoral . De una parte están los venezolanos que viven en Miami. Unos votan y otros no, pero todos se relacionan, hablan y pueden hacer campaña. Y Florida es un estado donde no solo queda un hotel y un club de golf de Trump, sino en el que hay un electorado latino que decide las elecciones nacionales. Por otra parte, Trump y sus asesores consideran que pueden  presentar a Venezuela como un espejo frente al ala progresista de los demócratas y las crecientes simpatías entre la juventud hacia las ideas del socialismo, y decir que llevarían a Estados Unidos a ese nivel. El factor Mike Pence No fue Marco Rubio, sino Mike Pence quien llevó a Lilian Tintori a la sala oval a reunirse con Trump, relata el columnista Jonathan Swan en su artículo Inside Trump?s Venezuela pivot. Dice Swan que el encuentro no estaba planeado, sino que Rubio la había llevado a uno reunión con Pence y hacia el final de la conversación éste le dijo ?te voy a presentar a alguien? y la llevó con Trump, y así salió la foto. Según Swan, Pence tiene un gran peso en la política exterior estadounidense y considera que nadie más tiene tanta influencia sobre Trump en relación a Venezuela. Señala que fue el vicepresidente el que hizo la primera visita a Latinoamérica, en 2017, y el que llamó a Juan Guaidó en enero y se ha reunido con los venezolanos en las iglesias de Florida. Por lo demás, Pence es un republicano conservador, y en la calle K creen que eso tiene una gran influencia. Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autore